Escuelas de conducción

El conducir con seguridad y mucha eficacia es una de las asignaturas que están aun pendientes para muchos de nosotros, debido a que cada vez son más restrictivos los límites de velocidad, por la cantidad de radares que vigilan celosamente loas calles y las carreteras, por la climatología o por la saturación de las vías, todos los días los conductores estamos sometidos a toda clase de presiones que ponen a prueba nuestra pericia en el manejo de un automóvil.

Una de las mejores formas de poder lograr nuestra habilidad al volante y eliminar los vicios logrados con el tiempo es anotarse a una escuela de conducción.

En España existen muchos centros especializados con una enorme oferta de cursos que cubren distintos niveles y objetivos. Se pueden encontrar los básicos, para poder pulir nuestros conocimientos y habilidades, y los avanzados donde se enseña una conducción deportiva, donde se aprende a conducir sobre nieve y hielo, a pilotar monoplazas o también a exprimir al máximo un todo terreno.

Estos cursos servirán para aprender a usar cada uno de los mandos del coche y entender el funcionamiento de los elementos del vehículo, a mejorar la capacidad de reacción para dominarlo en ciertas circunstancias imprevistas y a incrementar la seguridad al volante.

Lo que se logrará a través de estos cursos  es la importancia de practicar una conducción armónica y suave, que no quiere decir que sea lenta, para poder adelantarse a posibles peligros y que trasciende en un ahorro de combustible y una disminución de la emisión de sustancias contaminantes al aire.

Mas allá del tipo de curso y de su duración, se comienza generalmente con unas clases teóricas donde profesionales de la docencia te explican los fundamentos de los ejercicios que se van a realizar en pista de una forma más segura.

Una vez que el aprendiz se encuentre en circuito y acompañado por un monitor, se crean situaciones de peligro las cuales serán ficticias a través de superficies deslizantes, que imitaran la presencia de aceite o hielo; zonas inundadas de agua para solventar un aquaplaning, pérdida de adherencia de los neumáticos por exceso de agua; frenadas de emergencia con especial atención al funcionamiento de los sistema de antibloqueo ABS, de estabilidad y tracción; postura y manejo del volante y de los principales mandos; trazado óptimo de las curvas; técnicas de frenada; esquivas; slalom; control de transferencia de pesos; y subvirajes y sobrevirajes, entre otros.

Estos cursos no se encuentran subvencionados ni son útiles para aminorar el precio de las pólizas de los seguros, pero será un dinero que estará bien invertido y si se comienza por uno de nivel iniciación, se podrá ir completando la formación con programas más completos e intensivos.


Deja un comentario

Connect with Facebook